Los teléfonos móviles no son precisamente unos dispositivos baratos, y es por ello que la mayoría de las personas optan por financiarlos a distintos plazos lo que provoca que mensualmente haya que pagar una cuota fija durante dos o tres años hasta que terminamos de pagar el terminal.

Aunque los pagos mensuales sean asequibles, es probable que por circunstancias en algún momento no pueda hacerse efectiva algún tipo de cuota, y Google podría convertirse en tu peor enemigo.

Los de Mountain View han diseñado una aplicación para que los proveedores de crédito puedan reducir las funcionalidades de un teléfono que se está aún financiando si hay un retraso con los pagos. De esta manera, si te toca pagar una cuota de móvil en un mes en particular y no la haces efectiva, tu compañía telefónica podría bloquearte el acceso al terminal gracias a esta aplicación llamada Device Lock Controller y que vendría instalada por defecto.